Orégano
Origanum vulgare
El orégano es una planta vivaz, aromática, que forma parte de aquella nutrida relación de plantas que cuentan con un lugar destacado en la cocina; es originaria de la cuenca mediterránea, Oriente Medio y Arabia, y crece principalmente en las colinas secas y soleadas.
En España se la puede encontrar entre las matas y linderos de los bosques de todo el norte; a veces constituye el ornamento más vivo de nuestros montes, como puede deducirse por su etimología, "oros", que significa montaña, y "ganos", que quiere decir adorno.
Es una planta que despide un buen aroma cuando se restriegan las hojas con los dedos y resulta esencial como condimento de carnes, pescados, pastas y, cómo no, de una buena pizza.
El orégano florece en verano, entre julio y agosto.
La recolección de las sumidades floridas se realiza al inicio de la floración; una vez cortadas, se ponen a secar en finas capas a la sombra, o colgadas en manojos en lugar ventilado.
Cuando están secas desprenden un perfume aromático y su sabor es amargo.
El componente principal que nos interesa es la esencia de orégano, muy rica en timol, carvacrol y terpineol; esta esencia es de color amarillo limón y se encuentra en cantidades variables, entre el 0,14 y el 0,45 %.
Actúa como tónico general, digestivo, espasmolítico, expectorante, carminativo y además posee importantes propiedades antisépticas.
Por contar con todas estas propiedades está especialmente indicado en problemas de inapetencia, digestiones lentas, espasmos gastrointestinales, tos irritativa, asma, efisema, dolores reumáticos, heridas, úlceras y micosis cutáneas.
Los naturalistas antiguos consideraban el orégano bueno para los nervios, retención de orina, traumatismos, obstrucción de las vías respiratorias y enfermedades oculares.
San Alberto Magno, que tenía esta planta en gran aprecio, también la utilizaba para trastornos de riñón, hígado, pulmón y bazo.
Evidentemente, hay que destacar asimismo el importante papel que juega esta hermosa planta en nuestra cocina tradicional, como condimento de guisos a los que da un sabor y aroma exquisitos.
También se utiliza mucho en el adobo de aceitunas, junto con otras hierbas.
Por último, podemos añadir que tiene aplicaciones en cosmética: en el baño resulta un excelente tónico y desodorante; una infusión de orégano de 50 g en un litro de agua resulta muy eficaz para mantener la piel tersa y fresca.
.- Infusión. Una cucharada de hierba ya seca por cada taza de infusión; tomar tres tazas al día.
.- Extracto fluido. De 30 a 50 gotas tres veces al día. .- Extracto seco. Se puede encontrar el extracto seco de esta planta en cápsulas.
Entre 50 y 200 mg de planta por cápsula; se pueden tomar tres cápsulas diarias.
.- Decocción. Muy eficaz contra el asma.
Se hierve en un litro de agua 30 g de sumida-des floridas; se edulcora y se bebe en pequeños vasitos.
.- Fricciones. 5 g de esencia de orégano en 95 g de alcohol de romero.
Pero hay que advertir que la esencia de orégano en grandes cantidades puede resultar tóxica, por lo que se recomienda tomarla bajo supervisión médica.
Antiséptico. Cicatrizante. Antirreumático